06Abr
Informes de Salvador Di Stefano
06/04/2026
Se reconfiguran los mercados
Un probable cese el fuego en medio
oriente nos lleva a una reconfiguración de los mercados. Que activos se ven
favorecidos y cual será la suerte del dólar.
Las referencias sobre una
tregua en la guerra entre Estados Unidos, Israel, e Iran llevaron a los
mercados a una rotación entre las preferencias de los inversores. Las acciones
petroleras tocaron un techo y comenzaron un retroceso lógico, ya que se avecinaría
una baja en el precio del petróleo. Esta posibilidad nos abre la posibilidad a
una baja de la inflación, por ende, la tasa de retorno de los bonos de
tesorería americano comenzó a descender, esto le abre las puertas a una
recuperación al sector tecnológico de la bolsa americana, al conjunto de
mercados emergentes, y una suba del oro, la plata y el Bitcoin.
Como dice Fabiana Cantilo “nada es para
siempre”, por ende, la suba del petróleo no se prolongaría hasta el infinito y
más allá, mientras que el nuevo escenario que se avecina tendrá nuevas
particularidades, que probablemente nos abran negocios que hasta ahora no
conocemos.
En Argentina la tasa de interés sigue
siendo baja, y en la actualidad creemos que se ubica por debajo de la inflación
esperada. El bono en pesos T30 A7 que vence el 30 de abril del año 2027 rinde
el 31,5% anual, mientras que el bono en pesos que ajusta por inflación el TZXA7
que vence el 30 de abril del año 2027 rinde el 1,2% anual. Si despejamos
términos, lo que estos dos bonos nos dicen, es que para que ambos rindan lo
mismo, la inflación esperada debería ubicarse en el 30,0% anual. Estas proyecciones
la podemos hacer, porque los mercados a través de sus cotizaciones hablan, y
nos dan la pauta de proyecciones de distintas variables.
Si tomamos como probable una inflación
del 30% anual, comprar un bono como el S29Y6 que vence el 29 de mayo del año
2026 y rinde el 28,4% anual, no luce atractivo, y menos aún una tasa de plazo
fijo del 25% anual.
Estos datos nos hacen cambiar las preferencias
de inversión, ya que nos parece poco atractivo colocar fondos en pesos a tasas
que probablemente sean negativas contra la inflación.
Cuando invertir en pesos es poco
atractivo, habría que explorar otras variantes. Si tomamos el mes de febrero del
año 2026, la inflación de los últimos 12 meses fue del 33,2%, mientras que la
tasa de devaluación del dólar mayorista fue del 32,1% anual, por ende, la
inflación en dólares fue del 0,7%. Para ser competitivos deberíamos tener una
inflación similar a la internacional, la inflación en Estados Unidos ronda el
2,7% anual, lo que indicaría que es probable que, en los próximos meses, el
dólar aumentará en niveles similares o apenas inferiores a la inflación.
El bono AO27 que paga renta mensual del
0,5%, y vence el 30 de octubre del año 2027 rinde el 5,0% anual, si lo
convierto a pesos, y estimo una devaluación algo inferior a la inflación
esperada del 30,0% anual, como por ejemplo el 27% anual, la tasa del bono en
dólares convertida a pesos sería del 33,4% anual, una tasa superior a la letra
en pesos que vence el 30 de abril del año 2027, y también superior a las tasas
que me ofrecen las letras y bancos a corto plazo.
Si me extiendo en el tiempo, el nuevo
bono AO28 me requiere una inversión de U$S 94,30, me paga renta de 0,5% mensual
hasta el 31 de octubre del año 2028, esto me genera una tasa interna de retorno
del 8,8% anual. Esto nos deja un rendimiento muy superior al de un bono en
pesos.
Otro bono a considerar es el AN29 que
vale en bolsa U$S 92,30, para renta semestral de U$S 3,25 en los meses de mayo
y noviembre, y tiene una tasa interna de retorno del 10% anual.
Conclusiones
. - Hoy es preferible invertir en un
bono en dólares que en un bono en pesos. Podes prorratear la inversión de
acuerdo a tu perfil de riesgo entre bonos con vencimientos en los años 2027,
2028 y 2029. Con esta inversión pasas el año electoral 2027 dolarizado.
. - Si hay un cese el fuego en medio
oriente, habrá una reconfiguración en las inversiones, con clara preferencias
por las empresas de tecnología, la mejor de América Latina es Mercado Libre, a
tenerlo en cuenta.
. - Es probable que la tasa interna de
retorno de los bonos de tesorería americano baje, y esto haga que los flujos de
fondos se reorientes a materias primas como el oro y la plata, el bitcoin, y
los mercados emergentes, como México, Brasil, Colombia, Perú y Argentina.
. - Con una tasa de interés negativa contra la inflación, vamos a tener una preferencia por el dólar, en detrimento de los instrumentos en pesos, en este escenario vamos a ver a un dólar superando la barrera imaginaría de los $ 1.400 y rumbo a los $ 1.500, de la mano de las compras del Banco Central República Argentina, de esta forma la inflación en dólares en nuestro país va a converger con la inflación americana.