08Jun
Informes de Salvador Di Stefano
08/06/2026 - Salvador Di Stefano
Cambia la música, hay que cambiar el paso.
Argentina ante un cambio histórico, que nos pone
en la ruta hacia un país desarrollado.
La Argentina vive un momento económico muy
especial, en nuestro libro Cambia la música, hay que cambiar el paso,
reflejamos como pasamos de una economía cerrada a una economía abierta, del
déficit fiscal al superávit fiscal, de tipos de cambios múltiples con brechas
estrafalarias a tipo de cambio único, de cepo total a solo cepo para personas
jurídicas, y así podríamos seguir la lista de muchísimos cambios que hicieron
que la forma de hacer negocios sea diametralmente opuesta al pasado.
En la Argentina del pasado, la inflación era de
tres dígitos, la devaluación espantosamente alta, y el financiamiento a tasa
negativa, en la actualidad la inflación está descendiendo rumbo a un digito en
los próximos 24 meses, un tipo de cambio estable, y financiamiento a tasa de
interés positiva. Todo esto trae como correlato que ya no es negocio mantener
altos stock, trabajar con dinero de terceros, y el camino que tenemos por
delante es competir, por ende hay trabajar en reducir costos, invertir en
bienes de capital, ser eficiente, productivo y tener medido el negocio.
Es interesante analizar el mercado cambiario del
Banco Central para dimensionar el cambio que tuvo nuestra economía. En los
primeros 29 meses de Javier Milei en el gobierno el superávit de cuenta
corriente cambiaria fue de U$S 2.705 millones, mientras que en los 29 meses
anteriores a diciembre 2023 el déficit era de U$S 3.258 millones. Argentina
tiene superávit fiscal, de cuenta corriente y necesidades de financiamiento, no
hay porque pensar en una devaluación del peso.
La diferencia entre el cobro y pago de las
importaciones es brutal, actualmente contamos con un saldo positivo de U$S
49.976 millones, mientras que en los 29 meses anteriores el saldo positivo es
de U$S 35.647 millones, una diferencia de U$S 14.329 millones.
Las necesidades de financiamiento en los 29
meses anteriores a la asunción de Javier Milei eran negativas en U$S 16.227
millones, mientras que ahora el saldo es positivo en U$S 14.146 millones, una
mejora de U$S 30.373 millones.
Los préstamos financieros, títulos de deuda y
líneas de crédito de las empresas privadas a través de ON y provincias con
bonos tiene un saldo positivo de U$S 28.094 millones bajo el gobierno de Javier
Milei, mientras que el saldo 29 meses antes era negativo en U$S 12.407
millones, lo que no da una diferencia de U$S 40.501 millones.
El apoyo del FMI y los organismos financieros
internacionales fue explícito bajo el gobierno actual, ya que los saldos de los
desembolsos suman U$S 19.465 millones, mientras que 29 meses antes sumaban U$S
6.343 millones.
Claramente el gobierno de Javier Milei logro en
29 meses aumentar el saldo de la balanza comercial, lo que denota que no existe
atraso cambiario, ya que hay un cambio brutal en la estructura económica. En 29
meses el campo aporto U$S 89.721 millones, el petróleo U$S 18.890 millones, y
la minería U$S 14.000 millones. Las personas humanas en el mismo período
compraron U$S 59.262 millones, lo que denota que muchos aún no han cambiado el
paso.
Conclusión
Argentina era, históricamente, un avión que
volaba con 4 motores que eran el campo, la industria, el comercio y los
servicios, de todos estos solo uno generaba dólares, era el campo. Si algún
presidente en su tercer mandato de gobierno sufría una sequía, era muy probable
que perdiera las elecciones.
Argentina exportaba en torno de los U$S 60.000
millones, y una sequia se llevaba entre U$S 10.000 y U$S 15.000 millones, el
final estaba cantado. El político que llegaba a la presidencia debía saber cómo
sería el clima en su periodo de gobierno, así terminaron los mandatos de
Cristina, Mauricio, y Alberto (Este último podría haber perdido igual si el
clima le era favorable).
En la actualidad, Argentina tiene cambios en los
motores de crecimiento, hoy son el campo, el petróleo más gas, la minería y la
industria del conocimiento, los cuatro motores son generadores de dólares. A
esto hay que sumarle que en la última campaña tuvimos una cosecha record de 170
millones de toneladas, con lo cual el clima en esta oportunidad jugo a favor.
Las exportaciones esperadas para el año 2026 sumarían U$S 100.000 millones, con
un aumento considerable frente a años anteriores. Si en el año 2027 se concreta
la puesta en marcha del oleoducto VMOS (Vaca Muerta Oíl Sur) las exportaciones
superarían los U$S 110.000 millones, y podrían superar los U$S 130.000 millones
para el año 2030.
El secreto de este cambio, es que el actual
gobierno les dio seguridad jurídica a las inversiones, la Argentina tiene
superávit fiscal, un régimen de incentivos para las grandes inversiones (RIGI)
que iguala el tratamiento impositivo de las inversiones a nivel local con las
internacionales, cuando se invierten más de U$S 200 millones. Este régimen es
la guía a seguir, para reducir los impuestos a los agentes económicos locales.
A esto le sumamos que el Banco Central limpio su
pasivo de instrumentos en pesos que debilitaban su balance, como eras las
Lefis, las Leliqs, Pases, Puts, Franquicias y la enorme cantidad de pesos que
existían en el sistema. Por otro lado, las reservas ascendían a U$S 21.209
millones cuando asumió el gobierno de Javier Milei, con una deuda con
importadores de U$S 40.000 millones que no estaba registrada en el BCRA. En la
actualidad, cuenta con reservas por U$S 48.369 millones, y ya esta saldada la
deuda con importadores.
Con desequilibrio macroeconómico las empresas
tenían un equilibrio micro que aprovechaba los errores de política económica en
que incurrían los gobiernos pasados, esto hacia que la inflación, la
devaluación, la tal de interés negativa y una economía cerrada disimulaba los
errores de los agentes económicos.
Con equilibrio macroeconómico, las empresas
tienen que cambiar la forma de gestionar el negocio para arribar a un
equilibrio microeconómico diferente al que tenían con otro gobierno. Ahora nada
disimula tus errores, la inflación es baja, con lo cual se necesita una mayor
dotación e capital para ganar dinero, ante la disminución de las tasas de
rentabilidad. El dólar esta estable y las tasas de interés son positivas ante
la inflación. Lo más importante, es que tienes una economía abierta, por ende,
los productos locales compiten con los importados, lo que les ponen un techo a
los precios.
Argentina, un país diferente, que cambio el régimen económico, que va a crecer en forma sostenida más de un 3,0% anual, y en donde la gestión empresarial cambio rotundamente. Como decía el conductor de un programa de televisión en la década del 90, esto es la supervivencia del más apto. Cambio la música, hay que cambiar el paso, y si no quieres cambiar el paso, el mercado cambia los bailarines.
Esta nota fue publicada en La Derecha Diario Argentina y EEUU.