04Set
Informes de Salvador Di Stefano
04/09/2026 - Salvador Di Stefano
Se financia en pesos, pero ahorran en dólares.
El sistema financiero argentino perdió la
sensibilidad del ahorrista. Los ahorros en pesos están estancados, sin
productos atractivos, pero las empresas demandan créditos en moneda local. La
gente ahorra en dólares, pero no quiere endeudarse en esa moneda. El mercado de
capitales como alternativa.
El Banco central muestra una conducta monetaria muy férrea, desde diciembre del año 2023 a la fecha, la circulación monetaria ajustada por inflación muestra una variación mínima, esto implica que la cantidad de moneda en términos reales no se ha incrementado. En el mismo período hemos visto ajustes importantes en materia de tarifas y combustibles, esto incremento los costos, pero en muchos casos estos aumentos no pudieron trasladarse a precios. Esto avala que la inflación es un fenómeno monetario.
En los últimos meses el aumento de combustibles,
producto de la suba del petróleo a nivel internacional, genero un incremento de
costos, sin embargo, la inflación aumento por debajo de dichos aumentos, el
combustible entre febrero y julio aumento el 50%, y esto no se vio reflejado en
igual magnitud en los índices de precios. Esto implico que las empresas
tuvieron que absorber el mayor costo, y hacer un esfuerzo para mejorar la
competitividad y productividad. En muchos casos los precios se pudieron
absorber, porque veníamos de una economía en donde los precios descontaban un
aumento del dólar mayor al esperado, y una rentabilidad que no coincidía que
los periodos de estabilidad monetaria y cambiaria. En resumen, las empresas
están ganando hoy mucho menos que en el pasado, sin embargo, conviven con una
economía mucho más predecible.
Resulta interesante ver la gráfica que refleja
la evolución de los depósitos y prestamos en pesos ajustados por inflación.
Como se puede apreciar los depósitos en pesos no han aumentado en términos
reales, esto implica que el mercado no solo no demanda pesos, sino que tampoco
ha incrementado el stock de ahorro en moneda doméstica. En cuanto a los
préstamos, han mostrado una evolución positiva, porque el Estado dejo de tomar
financiamiento en el mercado, lo que posibilito una fuerte suba en el
financiamiento al sector privado.
Permanentemente se reclama más financiamiento en pesos, a tasas bajas y plazos elevados, sin embargo, en el sistema financiero los argentinos prefieren no incrementar su exposición en ahorro en pesos, reclaman tasas más elevadas, y colocan a plazos cortos. Digno de analizar el comportamiento argentino, se reclama más tasa y plazo corto para ahorrar, y baja tasa y largo plazo para financiarse.
Resulta interesante mostrar la preferencia de
los argentinos por el ahorro en dólares, durante el gobierno de Javier Milei,
el ahorro en dólares aumento pasando de U$S 14.111 millones a U$S 40.266
millones, es un dato revelador, ya que los argentinos compran dólares y los
dejan depositados en el sistema. En el medio del período bajo análisis opero un
blanqueo que aporto más de U$S 20.000 millones, y la inocencia fiscal promete
acercar una cifra similar en el transcurso del año 2026 y 2027.
Los préstamos en dólares pasaron de U$S 3.708 millones a U$S 24.830 millones, una mejora sustancial, lo que denota la confianza del empresariado para endeudarse en moneda dura. A partir de agosto se permite tomar deuda en dólares a aquellas personas jurídicas que no están en la cadena de la exportación, esto permitirá habilitar un cupo de U$S 6.000 millones que impactará positivamente sobra la economía argentina.
En resumen, los argentinos desde que asumió el
nuevo gobierno, vio incrementar notablemente el stock de financiamiento, en
pesos y en dólares, pasando de niveles del 4,0% del PBI a 12% del PBI. Aún
estamos lejos del stock de crédito que tienen países vecinos, como Chile con un
stock de financiamiento en torno del 70% del PBI, y Brasil con niveles de
financiamiento superior al 100% del PBI.
La suba en el otorgamiento de créditos fue tan
abrupta que genero un aumento en la morosidad del sistema, algo absolutamente
natural en un mercado que crece en las dimensiones mencionadas.
El debate que no debemos dar a futuro, es hacia
dónde vamos en materia de financiamiento, los argentinos seguimos ahorrando en
dólares, y usamos los pesos para transitar en lo cotidiano. Creemos que la suba
de los depósitos en dólares, y consecuentemente las reservas argentinas
muestran un comportamiento distinto a otras épocas, en donde los argentinos
ahorraban en dólares, pero lo depositaban en la caja de seguridad, hoy el
ahorro está dentro del sistema, es muy positivo, ya que termina financiando
actividades productivas.
El futuro del financiamiento en nuestro país no
pasara solo por el sistema financiero, necesitamos desarrollar más el mercado
de capitales, en la actualidad los agentes económicos que han invertido en
títulos públicos con tasas de retorno del 10% anual, hoy pueden colocar estos
títulos en garantía para obtener hasta un 70% de lo que poseen en cartera y
obtener un financiamiento de corto plazo, vía una caución de bonos, a una tasa
del 2,0% anual. También pueden entregar en garantía los títulos, y emitir un
pagaré a más de un año a una tasa de mercado del 6,5% anual.
Creemos que el financiamiento vendrá a futuro más por el mercado de capitales, que por el sistema financiero. Sin ahorro genuino no habrá nuevo financiamiento, y parece que los bancos han perdido el atractivo para seducir al ahorrista. Las colocaciones en pesos están estancadas, y las de dólares a la suba. El proceso decisorio en las empresas deberá inclinarse por el financiamiento en dólares, que es el canal donde hay más recursos para transar. El que se quede esperando financiamiento en pesos, no habrá entendido la lógica del ahorrista, que desprecia el peso, y prefiere la moneda dura.
Esta nota fue publicada en La Derecha Diario.