05Oct
Informes de Salvador Di Stefano
05/10/2026
Somos libres, compramos dólares.
Los
argentinos después de muchos años de sometimiento, compran los dólares que
desean, ahorran y transan en la moneda americana. Lo que viene para octubre y
los mercados.
Los argentinos
llevan comprado el doble de dólares que el Banco Central, desde que comenzó el
gobierno en diciembre del año 2023 el Banco Central compro U$S 36.477 millones,
siendo el gobierno que más dólares compro en la historia. En igual periodo de
tiempo las personas humanas compraron U$S 72.904 millones, desde que salió el
cepo en abril del año 2025 hasta las elecciones de octubre 2025 U$S 33.373
millones, desde noviembre 2026 a agosto 2026 U$S 30.391 millones.
Varios
apuntes nos dejan este párrafo, en primer lugar, el gobierno compra muchos
dólares, y post elecciones octubre 2025 compro U$S 14.673 millones, que es un
40% de todo lo comprado desde que asumió, por ende, se aceleró la compra por
parte del Banco Central, y todo indicaría que esto se produce por un mayor
ingreso de dólares al país.
Desde
diciembre 2023 a la fecha, el campo aportó U$S 106.480 millones, mientras que
petróleo, gas y minería U$S 41.337 millones, la suma de ambas representa el
doble de lo que compraron las personas humanas.
Es
cierto que hay muchas compras de dólares de personas humanas; no es un tema
menor que el Banco Central compra a buen ritmo y que las exportaciones crecen a
niveles pocas veces visto. El petróleo, gas y minería ya representan un 40% de
lo aportado por el campo, y en breve esta brecha se va a ir achicando.
Los
depósitos en dólares del sector privado desde que asumió el gobierno a agosto
del año 2026 crecieron en U$S 26.772 millones, representando un 36,7% de todos
los dólares comprados por los particulares. Los préstamos en igual período
crecieron en U$S 21.671 millones, una suma que representa un 81% de lo que
aumentaron.
En conclusión,
vemos un escenario de dolarización endógena creciente en la economía, en donde
los argentinos compran más dólares, desprecian la moneda local, depositan los
dólares en los bancos, ahorran en instrumentos del mercado de capitales
dolarizados, toman financiamiento en dicha moneda, y comienzan a circular más
dólares en la economía.
Muchos
analistas muestran la compra de dólares en el marco de un círculo vicioso para
la economía, sin embargo, desde nuestro punto de vista es un circulo virtuoso,
porque los argentinos han adoptado el dólar como moneda no solo de refugio,
sino de ahorro institucionalizado, porque las compras no se dirigen a la caja
de seguridad, van con destino a pagar deudas, viajar o ahorrar en dólares.
Mientras
el país tenga una fuerte entrada de dólares del exterior, y este ingreso nos
permita tener un superávit de cuenta corriente en el mercado cambiario del
Banco Central, más un superávit fiscal en la tesorería, no vemos la compra de dólares
de las personas humanas como una amenaza a la actividad económica o como lo
interpretan muchos, un signo de desconfianza al actual gobierno. Los usos y
costumbres hacen que los argentinos quieran tener dólares, y productos de los
cepos que tuvimos en los gobiernos anteriores, es la primera vez que pueden
decidir libremente que moneda utilizar para realizar sus transacciones u ahorro
en un contexto de absoluta libertad. No fue un error levantar el cepo en abril
del año 2025, el error fue que muchos gobiernos lo pusieron y reprimieron al
ciudadano argentino, sometiéndolo a ahorrar en pesos, o vehiculizar sus ahorros
formales a comprar en el mercado informal la moneda que deseaba. Proponer un
impuesto a la compra de dólares, luce como un delirio.
Mercados
alterados
Los
mercados se alteraron en septiembre, una suba importante en la tasa de retorno
de los bonos de tesorería americano a 10 años, ubicándola en el 5,25% anual,
nos generó un cambio brutal en las tasas del mundo emergente, y en el precio de
las acciones.
Las
empresas valen en bolsa el flujo de fondos esperado descontado una tasa de
interés, la suba de la tasa americana recalibro el precio de las acciones en
bolsa, y sentó las bases para una suba de tasas en el mundo emergente.
En
Argentina la suba de la tasa de retorno de los bonos soberanos fue mayor que en
otros países, se borró de un plumazo toda la ganancia desde octubre del año
2025 a la fecha. Todos los bonos cayeron por igual, desde los bonos cortos a
los largos. El bono AO28 con vencimiento octubre del año 2028 rinde el 11,5%
anual, y el bono AL41 que vence en el año 2041 rinde el 12,4% anual.
La
lógica indica que si un inversor desea invertir en esta coyuntura debería
comprar el AO28 que vale U$S 91,0, pero si alguien es optimista con Argentina,
debería comprar el bono AL41 que vale U$S 64,2 y que comienza a pagar
amortización en enero del año 2028. Las alternativas están arriba de la mesa,
la posibilidad de ganar dinero es alta en ambas alternativas, el mercado
siempre te da una oportunidad.
Para
los que están comprados en bonos, la única alternativa pasa por esperar. El
Banco Central sigue comprando dólares, la tesorería nos muestra todos los meses
un balance positivo, el pago de la deuda está asegurado hasta el año 2027, y
nada hace pensar un cambio radical de modelo económico. Las elecciones
presidenciales son en octubre del año 2027, el congreso tendrá mayoría de la
Libertad Avanza, no habrá sorpresas en el año 2028.
El
domingo hay elecciones en Brasil, la primera vuelta marcará la primera encuesta
que revelará una tendencia, el 25 de abril habrá segunda vuelta, y allí se
juega el futuro Brasil, el mercado aún no descontó un resultado electoral
favorable a las ideas de la libertad.